Voces de una Industria Emergente

Trend fue fundada hace diez años por Luisa Ceballos, quien, junto a su esposo, decidió aprovechar una oportunidad en esta industria, a pesar del fuerte tabú que existía en ese entonces. Desde sus inicios, la agencia ha trabajado para consolidarse como una de las pocas en el país que cumple con las garantías exigidas por la ley, ofreciendo no solo áreas técnicas adecuadas, sino también soporte emocional para sus colaboradores.

Firmini también reflexiona sobre las diferencias en la producción de contenido entre regiones de Colombia. A su juicio, en ciudades como Armenia el enfoque está más en plataformas como OnlyFans, mientras que en lugares como la costa o Bogotá hay mayor inclinación hacia producciones más elaboradas, como las que demanda Pornhub, donde la calidad cinematográfica y las narrativas son determinantes.

Por otro lado, Ana Cristina Zapata, quien comenzó como creadora de contenido para adultos, ha evolucionado su carrera convirtiéndose en manager de otros creadores en Armenia, como Sebastiano. En su experiencia, la industria ha dejado de ser un tema tabú en la ciudad. “Esto ha permitido que muchas personas encuentren una opción para emprender sin necesidad de abandonar su lugar de origen”, explica. Según Ana Cristina, este cambio de mentalidad ha brindado oportunidades laborales y educativas de manera simultánea.

Como manager, su principal desafío radica en manejar los contenidos conforme a las expectativas de sus clientes. “Hay quienes quieren permanecer anónimos, y eso implica tomar medidas extremas, aunque siempre existe el riesgo de ser reconocidos”, detalla. Para quienes optan por este camino, Ana Cristina subraya la importancia de asumir las posibles repercusiones sociales antes de empezar.

Respecto a los beneficios económicos, señala que el ingreso en dólares es uno de los mayores atractivos. “A pesar de los porcentajes que retienen las plataformas, la diferencia con el peso colombiano sigue siendo muy favorable. Esto permite a los creadores no solo cubrir sus necesidades, sino también estudiar o invertir en otros proyectos”.

Aunque la percepción hacia esta actividad ha cambiado positivamente en Armenia, Ana Cristina reconoce que los prejuicios persisten, pero considera que es un tema personal que depende de cómo cada creador maneje su imagen y actividad.

Sobre la sostenibilidad a largo plazo, destaca que los creadores pueden continuar generando ingresos mucho después de retirarse. “Plataformas como Pornhub garantizan un ingreso pasivo, ya que los videos permanecen y siguen generando dinero por las visualizaciones. Es como un fondo de pensión a largo plazo”, afirma, subrayando que este aspecto hace que esta industria sea especialmente atractiva para quienes buscan estabilidad económica.

Complementando las experiencias de Sebastiano Firmini y Ana Cristina Zapata, Jheison Aldana, con casi cinco años de trayectoria en la creación de contenido para adultos, aporta una perspectiva adicional sobre los beneficios y desafíos de esta industria. Para él, este trabajo no solo representa una fuente de ingresos y estabilidad económica, sino también una oportunidad para alcanzar libertad laboral y personal. “La flexibilidad para manejar horarios y decidir qué tipo de contenido compartir permite a muchas personas tomar control sobre sus vidas profesionales y personales”, asegura.

Aunque la industria del entretenimiento para adultos sigue enfrentando un profundo estigma, especialmente por su naturaleza sexual, Jheison destaca que ofrece más que interacción carnal. “Hay un canal de comunicación sexual, sí, pero también está la posibilidad de compartir experiencias personales y conectar con las personas que interactúan en las plataformas”, explica, resaltando la dimensión humana que a menudo se ignora.

Al igual que Ana Cristina, Jheison valora el impacto positivo que esta carrera puede tener en la vida de las personas. A través de su experiencia, ha sido testigo de historias inspiradoras de colegas que han utilizado esta profesión para alcanzar metas que de otro modo parecían inalcanzables. “Gracias a este trabajo, muchas personas han podido cumplir sueños que de otra manera parecían imposibles”, comenta, evidenciando la transformación social y económica que la industria puede ofrecer.

No obstante, Jheison subraya que el camino no está exento de retos. Entre los más significativos, destaca la falta de educación y comprensión hacia este sector, lo que perpetúa prejuicios y estereotipos. “El desconocimiento hace que se estigmatice como algo meramente sexual, sin reconocer los procesos y esfuerzos que hay detrás”, enfatiza. Según él, sensibilizar a la sociedad sobre la legitimidad y los logros de quienes trabajan en esta industria es clave para superar las barreras sociales que aún persisten.

Con más de 25 años en Colombia, la industria webcam no ha dejado de crecer. Durante la pandemia, experimentó un aumento del 300% al 400%, consolidándose como una de las principales fuentes de ingresos digitales. Actualmente, existen 12,000 estudios en todo el país, aunque solo el 12% opera de forma legal. Medellín, Cali y Bogotá lideran en cantidad de estudios, mientras que Armenia comienza a posicionarse como un punto emergente. Entre sus funciones se encuentra promover la profesionalización del sector y busca establecer diálogos tripartitos entre el Gobierno, modelos y empresarios para una regulación justa y democrática del gremio y rechaza la monopolización de la regulación en manos de una sola federación​.

Dos gremios principales representan la industria en el país:

FENCEA (Federación de Comercio Electrónico para Adultos), con sede en Cali, que podría tener un papel central en la regulación según algunos proyectos de ley, aunque ha sido criticada por su posible monopolización del sector.

Desde 2019, ambas organizaciones han trabajado en el desarrollo del gremio, aunque con enfoques distintos sobre regulación y representación. Hasta la fecha, al Congreso han llegado ocho proyectos de ley para regular el modelaje webcam, todos rechazados. Los más recientes (PL052/22 Cámara y PL186/23 Senado) buscaban reconocer derechos laborales de las modelos. Sin embargo, otros proyectos han generado controversia, como el presentado por el representante Alejandro Ocampo en 2024, que fue percibido como favorecedor de grandes empresarios.

El último proyecto presentado fue por el representante del Pacto Histórico, Alejandro Ocampo, y se hundió en la primera legislatura de 2024 debido a las numerosas similitudes con el proyecto propuesto durante el gobierno de Santos, que buscaba concentrar el control de la industria en manos de los grandes empresarios. Esta situación generó un gran disgusto entre miembros del gremio, como la exmodelo, exactriz porno y activista Amaranta Hank, quien asegura que «esa legislación monopoliza el comercio electrónico bajo una organización creada por un grupo de empresarios de la industria, de la que no forman parte, ni quieren hacerlo, varias de las personas que actualmente trabajan en este sector.»

Un artículo de FENALWEB sobre una posible reforma laboral en la industria Webcam destaca los retos y avances hacia la inclusión financiera y la formalización del sector en Colombia. En el artículo se señala que el 70% de los modelos son mujeres heterosexuales, el 20% pertenecen a la comunidad LGBTI y el 10% son hombres heterosexuales. Además, uno de los mayores desafíos identificados es la falta de una regulación financiera específica, lo que impide que actores como modelos y estudios webcam accedan a servicios bancarios básicos. Esta situación se debe principalmente al riesgo percibido de actividades ilegales como el lavado de activos, la trata de personas y otras irregularidades.

Para superar estas barreras, se han propuesto recomendaciones clave, como la creación de un marco regulatorio específico para las plataformas webcam, el diseño de políticas internas orientadas al cumplimiento y la gestión de riesgos, y el fortalecimiento de la colaboración entre los sectores público y privado. La implementación de estas medidas podría favorecer un equilibrio entre la sostenibilidad financiera de la industria y el cumplimiento de estándares legales y éticos.

La industria webcam genera ingresos significativos para la economía colombiana. Se estiman que entran hasta 600 millones de dólares anuales, lo que resalta su importancia económica y la necesidad de un entorno regulatorio que permita su desarrollo formal y sostenible. Este avance no solo beneficiaría a los actores del sector, sino que también contribuiría a reducir la estigmatización social y laboral que enfrenta esta actividad​.

La formalización de los estudios webcam en Colombia sería un avance crucial para la profesionalización, protección y reconocimiento de esta industria emergente. Según FENALWEB, la ausencia de regulaciones claras deja a los modelos y demás trabajadores del sector vulnerables a prácticas laborales injustas, impactando negativamente su bienestar y derechos. Desde una perspectiva económica, la regulación integraría esta actividad a la economía formal, incrementando su contribución al Producto Interno Bruto (PIB) del país. Además, establecería estándares de calidad y seguridad que benefician tanto a los consumidores como a las plataformas y servicios asociados.

Es evidente que la industria de contenido para adultos en Armenia y Colombia está en un proceso de transformación y crecimiento sostenido, impulsado por cambios sociales, económicos y tecnológicos. En el contexto local, la actividad ha pasado de ser un tema tabú a una alternativa laboral reconocida por su potencial económico, aunque todavía enfrenta retos de aceptación social, regulación y profesionalización.

Los testimonios recopilados evidencian una industria diversa y llena de matices, donde los creadores enfrentan retos particulares según su género, orientación sexual y modalidad de trabajo, ya sea de forma independiente o a través de agencias. Sin embargo, la falta de una regulación clara y la ausencia de redes de apoyo formal obstaculizan el pleno desarrollo del sector, así como la protección integral de los derechos de sus trabajadores.

A nivel nacional, el debate sobre la regulación de esta industria sigue siendo un tema abierto. Los esfuerzos legislativos han buscado equilibrar los derechos laborales con la sostenibilidad económica del sector, aunque hasta ahora no han logrado ser aprobados. La formalización podría no solo generar beneficios económicos significativos, sino también contribuir a desmantelar los estigmas sociales, fomentando un entorno más profesional y ético.

La industria webcam en Colombia trasciende su rol como fuente de ingresos para miles de personas. Es un fenómeno que subraya la necesidad urgente de replantear las políticas públicas y las percepciones sociales sobre el trabajo en la economía digital, enmarcando esta actividad como una pieza clave en el ecosistema económico moderno.

Por: Mariana Vélez, María Alexa Zamora, Salomé Posada, Valeria López.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: