Desinformación Igual a Colapso

Colombia ha estado viviendo una situación preocupante en los últimos días debido al paro de transportadores, que se ha extendido a nivel nacional. Ellos protestan por el aumento del precio del diésel, anunciado a finales de agosto de este año, y que continuará subiendo aproximadamente 2.000 pesos cada semestre.

En el país, la gasolina ha estado subsidiada durante años gracias al Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC). Este subsidio, gestionado por el Ministerio de Hacienda, ha permitido que, a pesar de las fluctuaciones internacionales, el precio local de los combustibles se mantuviera relativamente estable. Sin embargo, desde el pasado 1 de septiembre, el país enfrenta un aumento gradual en el costo de la gasolina, una medida que, lejos de pasar desapercibida, ha generado una ola de indignación en muchos sectores, sobre todo en el de transporte.

Aún así, esto no es lo que más me preocupa. Y no, no digo que sea algo insignificante, pero lo que realmente me inquieta es la desinformación. Enfoquémonos en el departamento del Quindío. En los últimos días, una cadena de noticias falsas ha venido creciendo, provocando caos en las estaciones de gasolina del departamento. ¿Por qué en las estaciones de gasolina? En redes sociales circula información errónea sobre una supuesta escasez de combustible debido al paro de transportadores, incitando a los conductores a llenar sus tanques de manera masiva.

La noche del miércoles 4 de septiembre, las estaciones de gasolina en la mayoría de los municipios del Quindío, incluida la capital, presentaron un caos: tráfico desbordado, estaciones llenas y retrasos en el transporte público. Esto me lleva a preguntarme: ¿somos los colombianos tan fáciles de engañar? Mi respuesta es breve: sí.

La crítica y la objetividad han sido lo que más ha escaseado en los últimos días. Las noticias rápidas, fáciles, no verificadas y sin fuentes confiables han convertido el paro de transportadores en una preocupación aún mayor. Ahora, además de este paro, debemos preocuparnos por una verdadera escasez de combustible que se avecina, originada precisamente por la falta de rigurosidad del «periodismo ciudadano» y la escasa curiosidad de los ciudadanos para verificar la información en medios oficiales y confiables.

Ahora bien, no digo que el desabastecimiento no se esté generando en el resto del país. Según Caracol Radio, desde el pasado domingo no se ha podido distribuir el combustible en algunos municipios de Santander. La información no fue sacada de cadenas de Whatsapp, grupos de Facebook, civiles por X, etc., la noticia fue publicada por un medio de comunicación nacional y profesional. 

La desinformación, por más mínima que sea, siempre tendrá una consecuencia, con frecuencia mala. La rigurosidad no sólo es específicamente para los periodistas que proveen la información, sino también para los lectores y consumidores de la información. Así que, el consejo, recomendación, sugerencia e invitación es a no comer en entero y siempre informarse bien, porque es nuestra responsabilidad como ciudadanos de siempre compartir las noticias de manera responsable.  


Por: María Alexa Zamora Yepes

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: