La Corte Constitucional Recibió El Debate Sobre La Venta De Aguardientes
El aguardiente amarillo de Manzanares, fabricado por la Industria Licorera de Caldas, se encuentra prohibido en el 67% del territorio nacional. Esta prohibición ha originado una solicitud que busca abrir el debate sobre la libre competencia en el mercado de licores. Esta situación ha sido llevada ante la Corte Constitucional, la cual convocó a una audiencia pública para examinar posibles vulneraciones al derecho de competencia y al monopolio rentístico en la industria de los licores.

El Monopolio de los Departamentos en la Industria de Licores
El monopolio de los departamentos sobre la producción y comercialización de licores destilados no es un asunto reciente. Esta situación tiene sus raíces en la época colonial, cuando se otorgaba a los territorios un control sobre la producción de bebidas alcohólicas. Sin embargo, no fue sino hasta la Constitución de 1991 que se empezó a definir un régimen único para el sector, comenzando con la Ley 14 de 1983. Fue con la Ley 1816 de 2016 que se establecieron claramente las normas que rigen actualmente.

Propósito y Beneficios del Monopolio
El monopolio en la producción y comercialización de licores tiene como objetivo generar ingresos para los departamentos, los cuales están destinados, en su mayoría, a financiar sectores clave como la educación y la salud. Según Néstor Urrea, director de apoyo fiscal del Ministerio de Hacienda, el monopolio genera ingresos que se distribuyen preferentemente en salud (37%) y educación (51%), y también se destinan recursos a deportes.

Excepciones al Monopolio
Existen ciertos productos que no están sujetos a este monopolio. Entre ellos se encuentran los vinos, aperitivos y bebidas alcohólicas producidas artesanalmente, como el viche, una bebida ancestral de las comunidades raizales y palenqueras, y el alcohol generado en trapiches paneleros y por economías campesinas. Estos productos están sujetos al impuesto al consumo, pero no forman parte del monopolio de licores.
Situación Actual del Mercado de Aguardiente
El consumo de aguardiente en Colombia no es constante y muestra una demanda estacional, especialmente durante los últimos meses del año. Según Juan Gonzalo Zapata, investigador de Fedesarrollo, las ventas de aguardiente pueden representar hasta un tercio del total en ese período. En los últimos años, ha habido un notable aumento en las ventas de aguardiente, mientras que el ron ha experimentado un incremento en su comercialización desde 2021.
El director de la Asociación Colombiana de Empresas Licoreras, Juan Alberto Castro Flórez, señaló que el consumo per cápita de licor en Colombia es de 4,1 litros, significativamente inferior a la media de la OCDE, que es de 8,6 litros por persona. Además, destacó que otros países, como Canadá, también tienen un sistema de monopolio en la distribución de licores, similar al de Colombia.

El Impacto Económico del Monopolio
Según la Federación Nacional de Departamentos (FND), el monopolio de los licores genera cerca de 1.170 empleos directos y alrededor de 2.080 indirectos en Colombia. Didier Tavera, director de la FND, explicó que hay 24 departamentos que controlan la introducción de licores destilados, otorgando permisos de entrada por un periodo de 10 años, prorrogables bajo ciertas condiciones. Además, 15 departamentos controlan directamente la producción de licores, ya sea a través de empresas en las que tienen participación o mediante contratos con terceros.
El Marco Legal: Ley 1816 de 2016
La Ley 1816 de 2016 regula el régimen del monopolio rentístico de licores destilados, modificando también el impuesto al consumo de licores. En su artículo 28, la ley ofrece una protección especial para el aguardiente colombiano, permitiendo a los departamentos que controlan la producción suspender la expedición de permisos para la introducción de aguardiente nacional o extranjero, en caso de que representen una amenaza para la producción local. Esta medida busca proteger la producción nacional de daños causados por un aumento súbito e inesperado de productos similares.
Además, la ley establece que el Gobierno podrá aplicar una «salvaguardia» a las importaciones de aguardiente si se detecta un aumento que amenace gravemente la producción nacional. Este tipo de medidas también puede aplicarse a otros productos alcohólicos como el ron.
El monopolio de los licores destilados en Colombia, particularmente sobre el aguardiente, es una práctica heredada de la época colonial y reglamentada a través de la Ley 1816 de 2016. Aunque se justifica por la generación de ingresos para sectores esenciales como la educación y la salud, también enfrenta desafíos y críticas en cuanto a su impacto en la libre competencia. Los recientes cambios en el mercado de licores, como el aumento de ventas de aguardiente y el auge del ron, muestran que el sector es dinámico y susceptible a cambios rápidos en el comportamiento de los consumidores. La ley, a través de sus salvaguardias y regulaciones, busca equilibrar la protección de la producción local con la apertura del mercado.

